Administradores y propietarios advierten sobre el fuerte impacto económico y las posibles responsabilidades legales que podría generar la aplicación de la normativa.
La temporada de verano podría presentar un nuevo desafío para edificios, barrios cerrados y complejos residenciales de la provincia de Buenos Aires. Una normativa vigente exige la presencia obligatoria de guardavidas en piletas de uso común, una medida que, si bien apunta a reforzar la seguridad de los usuarios, ha despertado preocupación entre administradores y consorcios debido a los costos adicionales y las implicancias legales que conlleva.
Según representantes del sector, la contratación de personal especializado podría incrementar significativamente las expensas y los gastos de mantenimiento en propiedades que cuentan con piscinas recreativas. En algunos casos, sostienen que los costos resultarían difíciles de afrontar, especialmente para edificios pequeños o complejos con presupuestos ajustados.
Además del aspecto económico, los administradores alertan sobre posibles conflictos vinculados a la responsabilidad civil en caso de accidentes. La interpretación de la norma y su alcance generan incertidumbre respecto a quiénes podrían responder legalmente ante eventuales incidentes dentro de las instalaciones.
Especialistas en seguridad acuática señalan que la presencia de guardavidas reduce riesgos y permite una respuesta inmediata frente a emergencias, especialmente en espacios con alta concurrencia. Sin embargo, consideran necesario establecer criterios claros que contemplen las características de cada pileta, su capacidad y el nivel de uso por parte de los residentes.
Mientras continúan los debates entre autoridades, administradores y propietarios, el sector reclama precisiones sobre la implementación de la normativa y mecanismos que permitan equilibrar la seguridad de los usuarios con la viabilidad económica de los consorcios. La discusión promete ocupar un lugar central en la agenda de edificios y countries de cara a la próxima temporada estival.



