En mayo de 2026, la nafta en Argentina —incluida la zona de La Plata— registró un nuevo aumento impulsado principalmente por la actualización de impuestos a los combustibles, lo que impactó directamente en los precios de los surtidores.
Según la información oficial y estimaciones del sector, el incremento se debe a la suba parcial del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del impuesto al CO₂, que se trasladan de forma directa al precio final por litro. En este esquema, la suba promedio ronda los valores de entre $10 y $11 por litro en naftas, dependiendo de la petrolera y la región.
En estaciones de servicio de referencia, la nafta súper quedó en niveles que superan los $2.000 por litro en varios puntos del país, incluyendo el AMBA, con diferencias según marca y ubicación.
En La Plata, el impacto sigue la misma tendencia nacional: los ajustes son graduales pero sostenidos, y se suman a una dinámica de aumentos frecuentes en los últimos meses, lo que mantiene la presión sobre el bolsillo de los consumidores y el transporte.
En síntesis, el aumento no responde a un único ajuste local, sino a una combinación de impuestos, costos internacionales del petróleo y política de precios de las petroleras, que terminan impactando en toda la cadena de comercialización.



