Con el objetivo de frenar las versiones de conflicto dentro de La Libertad Avanza, el presidente Javier Milei encabezó una reunión política en la que participaron Santiago Caputo y Martín Menem, dos dirigentes clave del círculo oficialista que en las últimas semanas quedaron envueltos en rumores de tensión y diferencias internas.
El encuentro se desarrolló en Casa Rosada y fue interpretado como un intento del mandatario por fortalecer la unidad del espacio gobernante en medio de disputas sobre estrategias políticas, manejo de poder y coordinación legislativa.
Caputo, considerado uno de los principales asesores e integrantes del núcleo más cercano al Presidente, y Menem, titular de la Cámara de Diputados, habían quedado en el centro de especulaciones por supuestas diferencias en la conducción política y el vínculo con sectores del oficialismo.
Fuentes cercanas al Gobierno señalaron que la reunión permitió bajar el nivel de confrontación y avanzar en una agenda común de cara a los próximos desafíos parlamentarios y políticos que deberá afrontar la administración libertaria.
Desde el entorno presidencial insistieron en transmitir una imagen de cohesión y descartaron una crisis interna, aunque reconocen que existen debates y tensiones propias del funcionamiento del espacio.



