Si buscáis una escapada de naturaleza para disfrutar en compañía de vuestro perro, el norte de Extremadura es un destino perfecto. En apenas tres días se pueden combinar rutas de senderismo, paisajes de montaña, pueblos con historia y algunos de los rincones naturales más espectaculares de la provincia de Cáceres.
En nuestro caso, viajamos con nuestra pequeña Jack Russell y organizamos el recorrido pensando en hacer actividades al aire libre que pudiéramos disfrutar los tres. La ruta incluyó el Parque Nacional de Monfragüe, el Valle del Jerte, el Valle del Ambroz, Hervás y Las Hurdes, con una última parada en el famoso Meandro del Melero.
Día 1: llegada al norte de Extremadura
Llegamos por la noche y utilizamos Jarilla como base para los siguientes días. Su ubicación, cerca de la A-66, resultó práctica para desplazarnos hacia los diferentes puntos de la ruta sin tener que cambiar de alojamiento constantemente.
Aunque la escapada duró tres días completos, recomendamos aprovechar la primera noche para descansar y comenzar temprano al día siguiente.
Día 2: Parque Nacional de Monfragüe
El primer gran destino fue el Parque Nacional de Monfragüe, uno de los espacios naturales más importantes de Extremadura y un lugar especialmente interesante para quienes disfrutan del senderismo y la observación de aves.
Uno de los grandes protagonistas del parque es el buitre negro, además de otras numerosas especies que pueden observarse sobrevolando las sierras y el río Tajo.
Realizamos parte de la conocida ruta roja y subimos hasta el Castillo de Monfragüe. La subida atraviesa zonas de bosque y ofrece diferentes puntos desde los que observar las aves.
Una vez arriba, el esfuerzo merece la pena: desde el castillo se obtiene una panorámica espectacular del parque, con las dehesas, las montañas y el río extendiéndose frente a nosotros.
Después nos acercamos en coche hasta el Salto del Gitano, uno de los lugares más emblemáticos de Monfragüe. Este enorme cortado rocoso junto al Tajo es otro excelente punto para observar aves.
Si viajáis con perro, conviene extremar las precauciones durante las rutas, especialmente cerca de desniveles, carreteras y zonas de agua.
Día 3: Valle del Jerte y Garganta de los Infiernos
El segundo día de ruta lo dedicamos al Valle del Jerte, especialmente conocido por sus paisajes de cerezos en flor durante la primavera.
Nuestro objetivo principal era visitar los Pilones de la Garganta de los Infiernos, uno de los rincones naturales más conocidos de la zona.
La ruta transcurre entre árboles y zonas de montaña y permite disfrutar del paisaje mientras se avanza hacia los famosos pilones. El recorrido hasta ellos es relativamente sencillo y ofrece diferentes puntos panorámicos sobre el valle.
Al llegar encontramos las conocidas piscinas naturales formadas por la erosión del agua sobre la roca. Aunque en primavera el agua todavía estaba demasiado fría para bañarse, el lugar resulta espectacular.
Continuamos después por el sendero hacia el Puente Nuevo. En algunos puntos encontramos pequeños cursos de agua que obligaron a prestar especial atención al avanzar con nuestra perra.
La Garganta de los Infiernos fue uno de los lugares que más disfrutamos de toda la escapada, tanto por el paisaje como por la posibilidad de realizar una ruta en plena naturaleza.
Día 4: Valle del Ambroz, Hervás y Las Hurdes
La última jornada comenzó en el Valle del Ambroz, una zona menos conocida que el cercano Valle del Jerte pero igualmente interesante.
Ruta de la Chorrera
Cerca de Hervás realizamos la ruta de la Chorrera, un recorrido que combina bosque, montaña y pequeños cursos de agua.
El comienzo es la parte más exigente, con las conocidas 33 curvas, un tramo de subida pronunciada que concentra bastante desnivel en poca distancia.
Después el camino se vuelve más cómodo y continúa junto a un canal, atravesando un entorno verde y tranquilo. También encontramos un mirador desde el que se puede contemplar el embalse de Hervás.
El premio final es la Chorrera, una cascada de unos 15 metros de altura rodeada de vegetación. Es una ruta ideal para completar la visita a Hervás si buscáis una actividad de naturaleza.
Hervás y su judería
Si todavía no conocéis Hervás, merece la pena reservar unas horas para recorrer su judería, una de las zonas históricas más interesantes del norte de Extremadura.
Sus calles estrechas, casas tradicionales y ambiente tranquilo hacen que sea un lugar perfecto para pasear sin prisas. Además, el pueblo es una buena base para realizar diferentes rutas por el Valle del Ambroz.
El Meandro del Melero
Antes de regresar a casa hicimos una última parada en Las Hurdes para conocer el Meandro del Melero.
El mirador permite contemplar desde las alturas cómo el río forma una enorme curva rodeada de vegetación y montañas. Es una parada rápida y muy recomendable si os pilla de camino.
¿Cuál es la mejor época para hacer esta ruta?
La primavera es especialmente atractiva por la floración de los cerezos del Valle del Jerte y el color verde de los paisajes.
El otoño también es una excelente opción, cuando los bosques del norte de Extremadura adquieren tonos amarillos, naranjas y rojizos.
En verano el calor puede ser intenso, por lo que resulta importante elegir bien los horarios de las rutas, llevar suficiente agua y evitar las horas centrales del día. A cambio, las numerosas gargantas y piscinas naturales ofrecen lugares donde refrescarse.
Viajar por Extremadura con perro
El norte de Extremadura es un destino especialmente atractivo para quienes viajan con mascota porque buena parte de la experiencia gira alrededor de la naturaleza y las actividades al aire libre.
Aun así, antes de realizar cada ruta conviene comprobar las normas específicas de cada espacio natural, ya que el acceso y las condiciones para llevar perros pueden variar.
También recomendamos llevar agua para el animal, evitar las horas de mayor calor, prestar atención a ríos y desniveles y llevar al perro controlado en zonas donde pueda haber fauna, ganado o carreteras.
¿Dónde alojarse?
Para una ruta de este tipo, lo más práctico es elegir una base bien comunicada y realizar excursiones desde allí. Nosotros optamos por alojarnos en Jarilla, aunque Plasencia y Hervás también son alternativas interesantes.
Plasencia puede resultar especialmente cómoda por su ubicación y sus conexiones por carretera, mientras que Hervás permite estar más cerca de las zonas de senderismo del Valle del Ambroz.
Una ruta perfecta para una escapada
En solo tres días es posible descubrir algunos de los paisajes más impresionantes del norte de Extremadura. Monfragüe, el Valle del Jerte, el Valle del Ambroz, Hervás y el Meandro del Melero ofrecen una combinación perfecta de naturaleza, senderismo y pueblos con encanto.
Si además viajáis con perro, la ruta permite disfrutar de buena parte del viaje al aire libre y adaptar el ritmo a las necesidades de todos los miembros de la familia.


