Las vacaciones de invierno dejaron un balance positivo para el sector turístico argentino. Durante el receso, 4,6 millones de personas viajaron por distintos destinos del país, lo que representó un crecimiento interanual del 5,9%.
El movimiento turístico generó un impacto económico superior a los $2,12 billones, impulsando la actividad de hoteles, restaurantes, comercios, transporte y propuestas recreativas en las principales ciudades y destinos turísticos. Los resultados reflejan una temporada con mayor afluencia de visitantes y una recuperación sostenida del turismo interno.



